Líneas Imaginativas. 2013.

No sé diferenciar entre lo imaginativo y lo real,

ni siquiera sé si alguna vez he podido.

Como cuando los arboles me contaban historias

sobre el poder de las aves,

tan adoloridos y cansados de la vida,

gruñendo como ancianos.

Como ese niño que crece en mi vientre

pero luego sale y me abraza

¿Cómo va a estar embarazada una virgen?

¡¿Cómo va a estar embarazada una virgen?!

Nunca tuviste un hijo,

nunca perdiste un hijo,

me lo repito una y otra vez

suplicando creerlo.

Si veo algo,

es real,

ES REAL,

lo he visto,

EXISTE

¡joder!

No podría haberlo imaginado.

Como Lady LaLaurie

que cada mañana se sienta conmigo a comer tostadas con mermelada de fresa

¡Incluso un día se lleno de furor al ver mi perfume bombshell sobre su silla!

”Eres la niña más maleducada que ha cruzado estos lares”

repetía una y otra vez con su chillante,

vieja y elegante voz,

oh, LaLaurie,

deja de atormentar mi cabeza.

Como aquel día bailando en ropa interior con tres ninfas,

éramos musas de Saccani en un cuadro de Grimshaw

¿Por qué soy yo quien está loca?

¿Por qué soy yo quien imagina las cosas?

¿Acaso no pueden ser ellos quienes no son capaces de verlo?

Pues así,

no existe línea alguna que diferencie lo imaginativo de lo real;

desde Laura Daniela a Michelle.

Lo que yo considero real para ti es imaginario,

¿Si existe alguna línea?

la mía esta demasiado difuminada como para concretarle.

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